Ha pasado tanto desde la última vez que escribí un blog. Lo hermoso es que sigo siendo la misma personita llena de ilusiones, de positivismo, de alegría. Sin morir en el intento de investigar la vida y satisfacer mi curiosidad.
Se me creció la planta de la inseguridad en mí, se me le subió el volumen a la voz demandante dentro de mi cabeza que me exije que sea así o asá. Pero como lo que aprendí hace poquito fue: esas voces (o LA voz) no soy yo, sólo es una voz de policia controlador que quiere que siempre esté insatisfecha.
Entonces quien soy yo? Yo soy toda esa esperanza, alegria, ocurrencias, amor y deseos. Será que porque no le he construido una salida suficientemente grande toda mi positivitez se tiene que pasar a la negativitez?
Veia unas entradas del pasado donde tenia metas semanales, y la mayoria de mis metas eran sencillas, básicas pero esenciales para alcanzar mis grandes sueños que eventualmente los acabé alcanzando. Ahora podría hacer una lista de 84 cosas que hacer en un sólo día y sentirme culpable al final del día porque no lo alcance a hacer todo. Hace siete años atras no me estresaba todo eso, no se me acumulaba la culpa, mis dias eran geniales. Me saboreaba el día como un delicioso helado de chocolate.
Mi mente se fue convirtiendo en una serie de periodos de 21 días consecutivos por varios años a darle más importancia a lo que dice el demás, lo que le importa al demás, buscando conexión sin encontrarla con hilos fuertes. Así que aqui va por mi deseo inherente de estar conectada, de no desligarme, de no huir. Me amo. Comeré un delicioso sorbete de chocolate más tarde :D
No hay comentarios:
Publicar un comentario